Post redactado el 03-01-2013
"Bhaktiza" tu yoga 01-03-2013 5714_2814585541771_1832528074_nFoto de la yogini alemana Christina Valeska http://www.facebook.com/christina.valeska

¿Qué es lo que hace que nuestra vida esté llena del amor más puro? ¿Qué es lo que nos lleva a entregarnos y a fluir con las corrientes de la existencia? ¿De dónde surge el deleite?

Bhakti es la respuesta a las tres preguntas. Bhakti es la devoción, el amor más puro que el corazón siente por lo divino. ¬†Lo divino mora en cada uno de nosotros, nos sustenta y nos guía. Es una parte fundamental del yoga, por no decir la más importante, y con este post os invito a que la recuperéis en vuestra práctica, si es que la tenéis olvidada, y a que reforcéis vuestro amor por lo sagrado.

Durante los últimos años nos hemos empeñado en darle una explicación racional (casi científica) a todo, incluso a nuestro yoga. Ponemos el pié así, exactamente paralelo al borde de la esterilla, rotamos el brazo asá para que gire de esa u otra manera, etc. Saber cómo realizar las asanas tiene mucha importancia, pero no hay que olvidar que, por encima de todo, está el ¬†misterio, la paradoja y lo inexplicable. Así es la existencia y así es lo divino. Si hacemos asanas despojándolas de toda esa mística¬†maravillosa, se quedan frías, secas y pierden ¬†propiedades sanadoras.

Un yoga sin devoción se vuelve rudo y únicamente material. Sin embargo, cuando practicamos haciendo que cada asana, cada mantra y cada meditación sea una ofrenda, la apertura de nuestro corazón no tiene límites. Entonces nuestro yoga vuelve a ser el bello canto ¬†del que hablan todos los textos clásicos.

Te propongo tres maneras para "bhaktizar" tu yoga:

1. pon¬†la imagen de una divinidad junto a tu esterilla y ofrécele los frutos de tu práctica¬†

2. enciende una vela, coloca unas flores o canta una pequeña oración cuando te sientes en tu esterilla

3. agradece todo lo que se te ha revelado y mantente firme en la intención de aportar algo hermoso a tu entorno

La potente luna llena ha engrandecido aún más la relación con mi Ishta Devata personal (la forma de la divinidad con quien uno elige vincularse personalmente para caminar bajo su guarda). Ella vive en mí, aunque es infinita y eterna. Es la referencia que me mantiene en el centro. Siempre está presente, llenándome de paz. Las emanaciones de su luz colorean mi vida de celebración y risa. A su presencia me entrego con la confianza de que ella ilumina el camino de mi alma aquí en la tierra.

Bhakti llena el mundo de humildad, dulzura y confianza. Todo lo que hacemos puede ser una ofrenda, como una bonita flor a los pies de una diosa...

 

Déjanos tus comentarios

Acepto expresamente la política de privacidad

0 comentarios ...

Últimos posts