Las chicas son guerreras (y los chicos también) 15-03-2013

durga-and-tiger

En el estudio donde imparto clases de yoga hemos dedicado la semana a Viparita Virabhadrasana, una de las posturas de los guerreros. La literatura mítica del yoga está llena de ellos y de asanas (posturas) en su honor. Ahora mismo me vienen a la cabeza los ¬†heroicos Arjuna, Rama, Lakshmana, Hanuman, Surya o el mismo Virabhadra. Es una figura que a nosotros occidentales también nos resulta familiar. Lo que no se enseña tanto, y que realmente nos sorprende, es que el tantra yoga cuenta también con un elenco bien amplio de diosas guerreras aún más poderosas y casi feroces.

La imagen de hoy representa a Durga. Ella es la Madre del universo, nos ama incondicionalmente y está dispuesta a armarse hasta las cejas con tal de combatir ¬†nuestra propia ignorancia. Durga monta un tigre (o un león) indicando su maestría sobre cualidades como el poder, la voluntad y la determinación. Aunque nos protege desde todas direcciones, como si estuviéramos en pleno campo de batalla, ella muestra la expresión dulce de quien está en paz, además ¡su sari rojo y oro está siempre perfectamente colocado! Durga disfruta apoyándonos en nuestro caminar. Con una de sus manos sujeta una flor de loto semi-abierta porque su presencia es crucial en el proceso de nuestra evolución. Con otra hace el gesto de la protección -Abhaya mudra- como diciendo "No temáis, ofrecedme todas vuestras dificultades y mi poder os ayudará".

Durga es la guerrera del espíritu por excelencia. Simboliza el triunfo sobre demonios como no saber lo que somos auténticamente, la creencia de que estamos separados o la idea errónea de que nuestra existencia sucede únicamente en el tiempo fragmentado de esta vida.

La presencia de Durga es incondicional y algo salvaje porque el amor toma muchas formas y matices. Ella es "la invencible" y se nos presenta como la fuerza cósmica que no nos va a dejar caer, que nos protege a lo largo de todo el camino del alma y nos libera de aquello que nos impide ver que somos la Luz más bella. Cuando te sientas descentrado, agobiado o que no puedes más, respira e invoca la presencia de esta grandiosa guerrera espiritual. Ella es el amor fiero de una madre, de la Madre Naturaleza y de toda la creación.¬†

Om Aim Dum Duragaye Namaha

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