El 1 de mayo es una de mis fiestas favoritas porque antes de que se creara el día del trabajador, el mundo occidental celebraba el resurgir de la naturaleza, que se vestía de colores para la ocasión
Llena de flores tu vida Llena de flores tu vida! 28-04-2017

El 1 de mayo es una de mis fiestas favoritas porque antes de que se creara el día del trabajador, el mundo occidental celebraba el resurgir de la naturaleza, que se vestía de colores para la ocasión. El festival originario se llamaba "la Floralia" en honor a la diosa romana de las flores. Hoy te traigo una meditación para engrandecer tu relación con la Tierra. Arregla tu espacio sagrado con esmero, si fuera posible, en el exterior. Adórnalo con flores silvestres que hayas recogido dando un paseo por el campo. Para ese día prepara un menú vegetariano o vegano, con verduras y frutas de todos los colores. Los pensamientos, la rosa, el clavel o la flor de calabacín son comestibles, quizá te animes a añadirlas a tus ensaladas o a hacer algún platillo especial con ellas. Cuando vayas a comenzar la meditación, enciende velas de colores y ponte unas gotitas de aceite esencial de flores (a mí me encantan los de lavanda, rosa, vainilla o azahar).

Sentado, empieza a respirar suavemente. Espera unos minutos hasta que tu energía se asiente y tu cuerpo, mente y corazón se encuentren en armonía.

Ahora visualiza a nuestro planeta desde el espacio. Estás lo suficientemente lejos que puedes verlo entero, pero lo suficientemente cerca que puedes distinguir el vivo color azul del agua, el verde de las praderas y las tonalidades de blancos de las nubes. Te acercas un poco más y empiezas a ver cómo no hay ciudades, ni edificios altos ni carreteras. Te acercas aún más hasta que aterrizas en mitad de un campo precioso en el que hay árboles de tonalidades brillantes, flores de muchos colores, un arrollo cantarín, animales y humanos que están jugando, bailando y celebrando. La escena despide una dicha inocente y casi infantil que te hace sonreír.

La imagen puede parecerte un poco cursi, intenta no juzgar. Permanece centrado y observa el sentimiento que surge en tu interior, las emociones que empiezan a despertarse en tu cuerpo como consecuencia de este sentimiento. Alegría, felicidad, libertad, frescura, inocencia‚ deja que todas ellas circulen por tu cuerpo-mente-corazón y se expandan más allá de tu piel. Respira.

Cuando sea el momento de regresar al exterior, haz tres respiraciones más profundas.

Que nuestra práctica honre la belleza y armonía de la Madre Naturaleza. Namaste

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