Mi herramienta favorita para la mente
A las puertas del Equinoccio de Otoño, ese día especial en el que día y noche conviven en perfecto equilibrio, te hablo de una de las herramientas más valiosas que la práctica del yoga nos proporciona y no es ninguna postura sino el trabajo con el sonido, o sea, el mantra. En su sentido literal significa “instrumento para la mente” porque el yoga de los mantras tiene la capacidad de ayudarnos a encontrar el ansiado silencio interior y la paz. Mantra Yoga transforma la individualidad permitiendo así que nuestra mente personal se fusione con la mente universal. Entre uno mismo y el cosmos no existe separación ninguna, sólo una percepción errónea de la realidad que puede ser transmutada con la ayuda de las herramientas yóguicas. Este tipo de práctica es universal, también la encontramos en nuestra cultura: todavía en las iglesias resuena el eco de las personas que se sentaban en sus bancos fuera de horas de misa para rezar el rosario apenas pronunciando las palabras y simplemente creando un arrullo sonoro que, por lo menos a mí, me llevaba a un trance delicioso cuando de niña me acercaba a escucharlo. Seguro que te haces la imagen de un grupo de monjes budistas recitando Aum y generando un espacio vibracional capaz de conducirnos al silencio interior o de los ancianos en una tribu indígena cantando sus fórmulas sagradas para conectar con las fuerzas de la naturaleza. Desde hace miles de años los seres humanos nos hemos servido del sonido para despertar estados de conciencia más sutiles en nuestro cuerpo-mente-corazón y, en este sentido, la práctica del Mantra Yoga es considerada por muchos como el yoga más refinado. Sin embargo, repetir un mantra no es como recitar una oración y no hace falta conocer el significado de lo que están pronunciando tus labios. Su poder reside en los sonidos primordiales y en la vibración que emanan. También es cierto que hay que aprender a practicar este yoga pues no todo son mantras ni todo vale. Se trata de un método preciso cuyo resultado es: el equilibrio perfecto en la relación ser individual – ser universal; la emanación de la paz desde el interior (y el día 21 se celebra también el día internacional de la paz); la disolución de todo lo que ya no somos; o la capacidad de co-crear una realidad en armonía con la Consciencia Amorosa que somos. ¡Cantemos conscientemente y evolucionemos! aham prema Publicaciones relacionadas: Prácticas cápsula para cuando no hay tiempo La meditación para ANTES de salir de la cama Florecimiento personal en los siete chakras La luna del Buddha
- 19 de septiembre de 2020
- Mente
A las puertas del Equinoccio de Otoño, ese día especial en el que día y noche conviven en perfecto equilibrio, te hablo de una de las herramientas más valiosas que la práctica del yoga nos proporciona y no es ninguna postura sino el trabajo con el sonido, o sea, el mantra.
En su sentido literal significa “instrumento para la mente” porque el yoga de los mantras tiene la capacidad de ayudarnos a encontrar el ansiado silencio interior y la paz. Mantra Yoga transforma la individualidad permitiendo así que nuestra mente personal se fusione con la mente universal. Entre uno mismo y el cosmos no existe separación ninguna, sólo una percepción errónea de la realidad que puede ser transmutada con la ayuda de las herramientas yóguicas.
Este tipo de práctica es universal, también la encontramos en nuestra cultura: todavía en las iglesias resuena el eco de las personas que se sentaban en sus bancos fuera de horas de misa para rezar el rosario apenas pronunciando las palabras y simplemente creando un arrullo sonoro que, por lo menos a mí, me llevaba a un trance delicioso cuando de niña me acercaba a escucharlo. Seguro que te haces la imagen de un grupo de monjes budistas recitando Aum y generando un espacio vibracional capaz de conducirnos al silencio interior o de los ancianos en una tribu indígena cantando sus fórmulas sagradas para conectar con las fuerzas de la naturaleza. Desde hace miles de años los seres humanos nos hemos servido del sonido para despertar estados de conciencia más sutiles en nuestro cuerpo-mente-corazón y, en este sentido, la práctica del Mantra Yoga es considerada por muchos como el yoga más refinado.
Sin embargo, repetir un mantra no es como recitar una oración y no hace falta conocer el significado de lo que están pronunciando tus labios. Su poder reside en los sonidos primordiales y en la vibración que emanan. También es cierto que hay que aprender a practicar este yoga pues no todo son mantras ni todo vale. Se trata de un método preciso cuyo resultado es:
- el equilibrio perfecto en la relación ser individual – ser universal;
- la emanación de la paz desde el interior (y el día 21 se celebra también el día internacional de la paz);
- la disolución de todo lo que ya no somos;
- o la capacidad de co-crear una realidad en armonía con la Consciencia Amorosa que somos.
¡Cantemos conscientemente y evolucionemos!
aham prema
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